Se orienta a impulsar la transformación digital de la isla mediante la mejora y digitalización de los servicios públicos, facilitando su acceso y eficiencia para la ciudadanía. Este reto promueve la innovación tecnológica como motor de desarrollo, así como el uso estratégico de los datos, la mejora de la conectividad y el avance hacia un modelo de “Smart Island”. Asimismo, contempla la modernización de la administración pública, con el objetivo de ofrecer una gestión más ágil, transparente y adaptada a las necesidades actuales.

